lunes, 14 de julio de 2014

Tipos de Cerraduras

Tubular. Sistema 'monobloc'. El picaporte y la cerradura forman parte de un mismo mecanismo. Un botón permite cerrar la puerta desde el interior y tiene un orificio en ambos lados para llave. Es la cerradura más habitual en sitios públicos, pero también puede emplearse en el baño de la casa o en una habitación que se quiere cerrar por dentro. Hay que tener cuidado porque el pestillo se puede enganchar y nos quedaríamos encerrados.



Embutidas o empotradas. Se instalan en el lado estrecho de la puerta. Es el sistema más usado en las viviendas y se usan en puertas exteriores acorazadas tanto si son de carpintería de madera como metálica. Se abren con una manilla colocada en el interior que retrae el pestillo al girar. Qeuda bloqueada aunque no se cierre con llave, pero la hoja puede debilitarse al hacer el hueco para su instalación.



Sobrepuestas. Si encontramos una puerta de menos de 4 cm de grosor, se suele instalar una cerradura sobrepuesta. Suele hacerse en las puertas exteriores y se fija por el interior, donde se encuentra el tirador para abrir. No debilita la hoya, pero es más fácil de forzar que otros modelos. Simplemente hay que quitar la cerradura, sin tocar marco o puerta y ya queda abierta. 


Cerraduras de seguridad. Hay de dos tipos: de embutir o sobreponer. Se colocan con más o menos anclajes según las necesidades de protección. Suelen incorporar sistemas antiganzúa. Son las más habituales en puertas blindadas o dobles. Muy prácticas en el hogar. 


Cilíndricas. Usadas sobretodo en exteriores, incorporan un cilindro bombín (donde se introduce la llave) de pera o perfil europeo. Son las más frecuentes en las viviendas, pero también se instalan en comercios y oficinas, que exijan mayor seguridad.
Multipunto. Más seguras gracias a los puntos de anclaje (de 3 a 5), en puertas macizas o blindadas. Los puntos pueden colocarse en el lateral o en la parte superior/inferior de la puerta. Con los puntos de anclaje conseguimos dejarla fijada en el marco, para dificultar la entrada de ladroenes, pero olvidamos las llaves y hay que llamar a un cerrajero, puede sarlir caro.



De borjas. En la actualidad tienden a desaparecer, porque son más fáciles de abrir con una ganzúa (aunque cueste abrirlas con otros sistemas), y son complicadas de duplicar.


Electrónica o digital. Son las cerraduras más modernas ya que se abren y bloquean mediante códigos, tarjetas o la huella digital de los usuarios. Suelen utilizarse en hoteles y edificios con medidas especiales de seguridad, aunque también pueden programarse para su uso doméstico.